Implementar un software empresarial es toda una revolución en la empresa: nuevas funciones, nuevas responsabilidades, nuevas formas de hacer las cosas. Las implementaciones son duras, pero los beneficios de un ERP se dejan sentir al poco tiempo. 

En este nuevo artículo del blog, queremos ayudarte a evaluar los beneficios de una implementación una vez que se ha completado el proceso.

Cómo medir los beneficios de un ERP implementado

¡Lo habéis conseguido! El proceso ha sido duro, pero por fin está completado. Menos mal que te aseguraste de tener un buen equipo de implementación para llegar a buen puerto.

Este gran proyecto, como es evidente, necesita de unas métricas que permitan evaluar el éxito del proyecto.

Tiempo de inactividad

No siempre tiene por qué ser así, pero después de una implementación, especialmente en las configuraciones más nuevas, es uno de los indicadores más evidentes: la mejor manera de saber si tu sistema está haciendo lo que se supone que debe hacer es ver si está funcionando.

Mantén un ojo bien fijo en el tiempo de inactividad y sus causas, podría ser una buena forma de refinar fallos. Cuanto menor sea su número, mejor será su rendimiento. ¡Simple!

Medir números que importan para evaluar los beneficios de un ERP

Los números finales son probablemente, la mejor manera de medir los beneficios de una implementación.

¿Hemos aumentado los ingresos y reducido los costes?

Entonces, estamos en el buen camino. Son métricas universales que todos entienden, pero no te quedes únicamente en ellos: la productividad, el tiempo de respuesta, la mejora en la experiencia de usuario o flujos de trabajo más eficientes son otros de los números que importan.

Vincular la medición a tus indicadores claves de rendimiento

Como organización, tienes indicadores clave de rendimiento o KPIs para poder medir los beneficios de un ERP. 

Para las empresas de producción, por ejemplo, pueden ser el tiempo de generación de productos o ciclo de vida: el tiempo que lleva producir y entregar un artículo. 

Por el contrario, si eres un minorista, uno de tus indicadores clave podría ser la satisfacción del cliente. 

No olvides alinear los indicadores clave con la medición y con las características propias de tu negocio.

Beneficios estratégicos

Los sistemas ERP proporcionan excelentes informes y paneles que pueden ser muy útiles para la administración, así como para comprender mejor las operaciones y administrar las cosas con más conocimiento de causa. 

No es uno de los beneficios que se suele medir con más regularidad, pero sin duda, tomar decisiones informadas con datos en tiempo real es tan importante como medios los resultados más clásicos de ventas.

Beneficios intangibles

La experiencia del cliente es una gran métrica que no es la más tangible o fácil de rastrear. 

Examina si la implementación del sistema de gestión empresarial está marcando la diferencia en tu empresa en este punto.

¿La simplificación de procesos permite al servicio de atención al cliente gestionar con más tiempo las relaciones? Observa el número de ventas y la reducción de quejas y errores, es probable que se deba a que tu nuevo sistema sí está marcando la diferencia.

Medir el compromiso de los empleados

La forma en que tu equipo aprovecha todo el potencial del sistema es probablemente, la mejor manera de juzgar la utilidad del sistema. 

¿Se ha adoptado rápidamente? ¿Se ha formado al personal adecuadamente para que aproveche todas las funcionalidades de las que dispone? ¿Ha reemplazado el nuevo sistema a los heredados o todavía hay algunos usuarios que se aferran a las viejas herramientas? 

Si los empleados se han dado cuenta de cómo la implementación ha facilitado las cosas en su día a día, tienes un buen indicativo de que la implementación ha sido un gran éxito.

Si quieres conocer más beneficios de un ERP ya implantado, ponte en contacto con nosotros para saber más.